Agosto, un calor anormal, bochorno(de todos los tipos), humedad que se pega al cuerpo; hoy tenemos dos capas de sudor, una propia; generada por nuestras trabajadoras glandulitas; y otra que nos regala un dia como el hoy, compuesta por polución rancia y aire descuidado, cortante, más por su desgana que por su fuerza.
Nunca me gustó la densidad del verano.
De pequeña porque me veía obligada a sociabilizarme de una manera antinatural con gente que en circunstancias normales no hablaría con ellos por ser insustanciales, o por exceso de sustancia (son incluso peor que los vacios, empalagan). Fue por Ellos (niños que querian crecer con rapidez y sin pararse mucho a pensar si realmente querían ser grandes) me vi obligada a vestirme, a dejar de hacer la "cocreta" en público (con lo que aquello me gustaba)a ocultar la carne que empezó a crecer como si fuera un tumor (recuerdo que a los 13 seguía sin querer ropa en aquellos días de playa, ellos se reían...."que ya no eres un bebé como pá ir en bolas, niñaa¡¡¡", luego, cuando nos separábamos por género, no se dejaban de hablar de como serian los otros sin bañador....incomprensible)
De grande ya no me sociabilizo, sigo sin saber colocarme la ropa, me sigue gustando hacer la "cocreta", pero me ya no me sale como antes, ya más bien me hago la concreta.
Ahora los niños no me preguntan por qué no suelo llevar bañador,pero me siguen mirando raro de lejos....
Sigue sin gustarme el verano....es igual pero lo veo todo desde más alto,...es lo que tiene la edad...
viernes, 10 de agosto de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario