Viví en el inframundo durante un tiempo, buscando huecos encontré una escalera empinada. Decido mudarme al piso de arriba.
Subiendo y subiendo...maleta al hombro, cortes de respiración que dan alegría.... me ahogo al ver la luz.
Encuentro un pajar al salir del lugar sin pájaros: allí me quedo (al menos de momento).Millones de vencejos saludan al paso, tanta luz disuelve el recuerdo de la oscuriad.
Puede que mañana os enseñe su cielo, o puede que realmente nunca lo viera (la locura llegó dando golpes secos).
jueves, 5 de junio de 2008
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1 comentario:
Supe del averno una noche
bajamos escaleras pegajosas
un ángel caído de pobre dentadura
sonreía...
Nos miramos sin hablarnos...
La intensidad del silencio
dejó todo claro
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